O Navio
11/09/2009 - 10h56

COMPAÑIA TRASATLÁNTICA 1ª LA GRAN GUERRA DE 1914.

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Durante la guerra de 1914, la conducta de la Compañia Trasatlántica, pola que respecta a su contrato con el
Estado, es verdaderamente ejemplar, y con el proceso de especulación en el que afirman sus medios comerciales las Navieras españolas, y que en una euforia desenfrenada multiplican sus benefícios en la Bolsa con mayores seguridades que en el mar, haciendo que los españoles más alejados de la complicada máquina marítima se interesen por estos negocios y, en el curso de unos años, gustasen de los halagos de la opulencia, para caer en la dura leccíon dela ruina, la Trasatlántica, fiel a sus princípios, no varia sus normas, y lejos de incrementar su negocio marítimo le ve disminuído por las circustancias singularmente adversas en que ha de hacer su navegación, y por el tono de neutralidad en que, por los azarosos máres de la guerra, ha de realizar sus servicios de paz.
 
En este aspecto don Claudio López y Brú no se apartó ni un punto de la más estricta línea de su deber; cerró los ajos a las seguras, aunque eventuales ganancias que en torno suyo veía y que las circunstancias ponían al alcance de su mano, y continuó sus serviçios, consiguiendo que su pabellón fuese respetado por los bando beligerantes. Esta noble y austera actitud sería suficiente para presentarla como ejemplo y para afianzar, en momentos en que se inicia la crisis, los resortes morales de su conducta.
 
A sí, y iniciada la guerra, realizó todos los serviçios de Correos con absoluta regularidad y en muchos casas, pese a las perturbaciones marítima del momento, superando en las navegaciones las marchas exigidas po el contrato que tenía con el Estado.
 
Tan pronto como estalló da guerra, la Compañia se puso a disposición del Gobierno para acerptar de antemanto las medidas que éste as pecto, podia traer la conflagración. En virtud de este diálogo, se estudío un plan general de abastecimentos en España, por medio de los vapores de la Compañia, tanto de víveres como de combustible y algodón, sin que por ello sufreran perturbaciones ostensibles los servicios oficiales.
Para estos afectos la Trasatlántica dispuso expediciones extraordinarias de vapores desde los puertos españoles del Norte a Cuba. Para abaratar el mercado en la Península de las fruts deCanarias se rebajaron
los fletes de éstas en 50 por 100. Asimismo, secundando las gestiones de los exportadores de levante, para sustituir con los de América los mercados europeos, cerrados po la guerra, no sólo se ofreció una rebaja en los fletes, sino que se establecieron para aquellos puertos nuevas escalas y serviçios por transbordo.
 
 
También coadyuvó la Compañia a sulucionar el conflito que la guerra había producido en el Brasil, en donde muchos españoles tuvieron que imterrumpir sus viajes por llevar pasaje en buques extranjeros.
Esta repatriacíon se hizo po cuenta del Estado a los bajos precios fijados por éste, no obstante el aumento de gastos y los perjuicios que la Compañia recibía al desviar sus itinerarios normales y crear nuevas escalas.
 
Como nota de la disciplina del personal de la Compañia debemos consignar que la Huelgas general del personal de la Marina Mercante española que se produjo en mayo de 1914, no influyó en los serviçios de la Trasatlântica.
 
En cuanto al estado económico que afectaba a la Marina Mercante antes de estallar la guerra de 1914, he aquí la situación tal como la presenta la Compañia a la junta General de sus accionistas en la Memori deaquel año.
 
Ha venido a gravar esta crisis de la emigración la competencia, cada dia más acentuada, de la Compañis extranjeras, que teniendo su base de tráfico en su respectivos países, al pasar por delante de nuestros puertos, sin desviación de ruta, y por lo tanto, casi sinaumento de gasto, hayan podido entrar en ellos arrebatándonos gran parte del-tráfico que es base de vida de las Compañias españolas, fijando precios que para ellos, que sólo vienen a completar su cargamento, no son perjudiciales: pero que para nosotros son ruinosos, ya que en algumas acasiones apenas llegn a cubrir los gasto de mannutención y comisiones, resultando gratis el transporte.
 
Es muy triste que las Compañias extranjeras, amparadas en sus países por leyes protectoras que tanto nos dificltan la participación en su tráfico, puedan venir a España a pertubar impunemente el nuestro, con hondo quebrando de la Marina Nacional, huérfana de protecciones análogas a las que la extrajera disfruta.
 
A pesar de estas dificuldades, la Compañía Trasatlática en este año afianza y da impulso a los negocios auxiliares de su empresa de navegación. Realizaba en 21 de marzo su contrato con la "SociedadEspañola de Cnstrucción Naval". Hizo efetivos los créditos por las obras realizadas en los puerto de Melilla y Chafarinas: aumentó el desarrolo de fábrica de Eletricidad de Tánger: realizó a alto precio una parte de las acciones que poseía de las Minas del Riff y continuó con un progresivo desarrollo los negocios agrícolas y comerciales.
 
Terminada la Gran Guerra de 1914, y pasado el periodo de ganancias que no fueron construtivas, los afectos de la guerra repercutieron en todos los sectores de la industria y el comercio y, muy especialmente, en la navegacíon, por el exceso de tonelaje construído durante la guerra y la baja considerable, cada vez más acentuada, de los tráficos de Importación y Exportación.
 
 
Fonte: Pesquisas em Bacelona - Julio Castello Branco e Raul Cerqueira.
       
  
Porto de Santos no início do Século XX
Texto descritivo dos navios da Marinha Espanhola mostrando o Príncipe das Astúrias como o de maior carga
Cartão Postal Príncipe das Astúrias (da época) - Fonte: http://www.novomilenio.inf.br
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